Qué son las hipotecas autopromotor: una fórmula que cada vez gana más adeptos en España

Es una fórmula al alza para quienes no encuentran obra nueva y prefieren levantar su vivienda desde cero.

En la actualidad, conseguir una vivienda en España no está siendo fácil. Con precios cada vez más altos y una oferta limitada de nueva construcción, cada vez más personas miran otras alternativas. Una de ellas es la hipoteca autopromotor. Un tipo de préstamo pensado para financiar la obra de tu propia casa en un terreno que ya es tuyo. Con dicha fórmula financiera, el banco te va entregando el dinero por fases para que vayas haciendo la obra de manera gradual. Por tanto, hablamos de un tipo de préstamo hipotecario novedoso, dentro de un contexto en el que las entidades bancarias están endureciendo y revisando cada vez más los requisitos para conceder una hipoteca.

Por qué se firman cada vez más hipotecas autopromotor en España

Las hipotecas autopromotor sirven para financiar la construcción de una vivienda propia, no la compra de una ya terminada. En esos casos, la entidad bancaria, en lugar de entregar todo el importe al inicio, va liberando fondos según avanza la obra. ¿Resultado? Más margen para decidir distribución, materiales y costes, aunque no implica necesariamente que salga más barato que comprar una vivienda ya hecha. Para situarte rápido, estas son las ideas clave:

  • Se construye sobre un terreno urbano en propiedad.
  • La financiación se libera de forma progresiva, siguiendo el ritmo de obra.
  • El último tramo se reserva para el cierre y la escrituración.

Con esta base, el solicitante asume el papel de promotor particular y debe planificar tiempos, gastos y documentación.

Así se libera el dinero por fases y qué significa el 90% y el 10%

El banco suele fijar un calendario de disposiciones ligado a las etapas de la construcción. En ese proceso, se puede ir liberando hasta el 90% de la financiación a medida que se cumplen los tiempos de obra, y se deja el 10% final para la escrituración. Este es el esquema general que suele aplicarse:

Momento del proyectoCómo se entrega la financiaciónReferencia de porcentajes
Durante la construcciónTramos progresivos según el calendario pactadoHasta completar el 90%
Al finalizar y escriturarÚltimo desembolso10% restante

En consecuencia, el control del gasto se reparte en el tiempo y la financiación acompaña al avance real del proyecto.

Requisitos imprescindibles para solicitarla: terreno urbano, proyecto visado y licencia de obra

Aquí el punto de partida es claro: el propietario debe tener un terreno urbano en propiedad. Después, la entidad pedirá que el proyecto esté respaldado técnicamente y con permisos. ¿Tienes todo a punto antes de sentarte con el banco? Los requisitos más repetidos son:

  • Proyecto técnico elaborado por un arquitecto y visado.
  • Licencia de obras aprobada por el ayuntamiento.
  • Titularidad del terreno urbano donde se construirá la vivienda.

Sin estos elementos, la operación suele quedarse en pausa hasta tener la parte técnica y administrativa resuelta.

Ahorros y gastos a tener en cuenta antes de firmar con el banco

Aunque algunos bancos pueden llegar a cubrir hasta el 100% de la financiación, los ahorros cuentan. Se suele exigir disponer de, al menos, el 10% del presupuesto de obra para afrontar el IVA. Además, conviene reservar una cantidad para gastos de notaría, que puede alcanzar los 5.000 euros.

Por otro lado, la entidad revisará la solvencia, la estabilidad de ingresos y un historial crediticio positivo, igual que en otras hipotecas. Así, la personalización de la casa va de la mano de una evaluación financiera exigente. Conoce más asuntos sobre otros temas financieros y de economía, en nuestro periódico digital.

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